Un pipeline convierte una secuencia de acciones manuales en una receta reutilizable.
1. Elige una fuente
Abre el Workspace y añade la fuente adecuada: texto, un archivo CSV o una hoja de cálculo, según los módulos disponibles.
2. Añade una primera transformación
Empieza con un paso sencillo, como eliminar espacios innecesarios o filas vacías.
3. Ejecuta y revisa
Ejecuta el pipeline y compara la vista previa antes y después. Consulta el seguimiento de ejecución si algún paso falla.
4. Añade la salida
Elige el formato de salida cuando el pipeline sea estable.
5. Guarda
Utiliza un nombre claro. Evita nombres genéricos como «Prueba» y prefiere «Limpiar exportación semanal de pedidos».
Ahorra tiempo: un pipeline específico y bien nombrado es más fácil de encontrar, reutilizar y compartir.