WAV es práctico para trabajar, pero puede ocupar mucho. MP3 suele ser una mejor copia de distribución cuando importan tamaño y compatibilidad.
¿Por qué WAV pesa más?
Los WAV de trabajo suelen contener PCM sin comprimir. MP3 aplica compresión con pérdida y necesita muchos menos datos. Por eso WAV → MP3 debe entenderse como creación de una copia de distribución.
Usa el convertidor de audio, selecciona WAV y MP3 como salida. La conversión es local. La guía principal de Audio cubre también FLAC, OGG, Opus y M4A; para el sentido contrario consulta MP3 a WAV.
Si todavía vas a recortar, fusionar o ajustar volumen, hazlo antes de codificar el MP3 final:
Importar WAV → Recortar → Ajustar volumen → Convertir a MP3 → Descargar
El Espacio de trabajo conserva la cadena. Para una fuente sin pérdida más compacta, FLAC puede ser preferible; consulta FLAC a MP3.
Idea clave
Conserva WAV cuando sea tu mejor fuente y genera MP3 cuando necesites una copia ligera y compatible.