Convertir datos no consiste simplemente en cambiar la extensión. Cada formato puede representar información distinta, por lo que conviene empezar preguntando qué debe conservarse en la salida.
CSV y TSV son formatos de texto planos
Representan filas y columnas mediante texto. El separador debe detectarse correctamente y los valores que contienen comas, comillas o saltos de línea necesitan escapado adecuado.
La codificación también importa. UTF-8 suele ser la opción más segura para datos multilingües.
Excel contiene información más rica
Un libro puede tener varias hojas, fórmulas, formato y tipos de celda. CSV no puede conservar todo eso.
El Convertidor Excel, CSV y JSON cubre las conversiones habituales.
De CSV a JSON
Una tabla puede representarse como una lista de objetos: los encabezados se convierten en claves y cada fila en un objeto.
[
{ "id": "001", "nombre": "Ada" },
{ "id": "002", "nombre": "Grace" }
]
El Convertidor CSV/JSON aprovecha esta correspondencia directa.
De JSON a CSV
La conversión es más difícil cuando existen objetos o listas anidados. Una tabla necesita columnas previsibles, por lo que puede ser necesario aplanar, serializar u omitir ciertos valores.
No existe una conversión universal y sin pérdida para cualquier documento JSON.