Un archivo de datos suele parecer sencillo: unas columnas, varias filas y valores. Los problemas aparecen al limpiar, comparar, fusionar o convertir esa información. Puede cambiar un encabezado, detectarse mal el separador CSV, interpretarse un identificador como número o existir dos archivos con la misma información pero estructuras distintas.
Esta primera parte de la colección Dominar datos y tablas establece las bases para comprender qué contiene realmente una tabla antes de transformarla.
La estructura importa más que la extensión
En una tabla clásica, cada fila representa normalmente un registro y cada columna un atributo. Un archivo de clientes puede contener id, nombre, email y pais.
La primera fila suele contener los encabezados. Si un archivo usa email y otro correo_electronico, una fusión automática no siempre puede saber que ambas columnas representan lo mismo.
La fiabilidad de los datos depende por tanto tanto de su estructura como del formato del archivo.
CSV: simple y portable, pero con ambigüedades
CSV significa Comma-Separated Values, aunque en la práctica también se usan punto y coma, tabulaciones u otros separadores según el programa y la configuración regional.
Un CSV es texto plano. No conserva las fórmulas, colores, formato ni varias hojas de Excel. Esa sencillez facilita el intercambio, pero obliga a vigilar separadores, comillas, codificación y saltos de línea dentro de las celdas.
El Validador CSV permite comprobar la estructura antes de continuar.
TSV: la misma lógica con tabulaciones
TSV sigue el mismo modelo tabular plano que CSV, pero utiliza una tabulación como separador. Puede resultar práctico cuando los valores contienen muchas comas o puntos y coma.
Excel: más que una cuadrícula de valores
Un libro de Excel puede incluir varias hojas, fórmulas, fechas, tipos de celda y formato. Al convertirlo a CSV, parte de esa información no puede conservarse.
El objetivo suele ser extraer una tabla de datos utilizable, no reproducir el libro exactamente.
El Convertidor Excel, CSV y JSON resulta útil cuando el cambio de formato es realmente necesario.