Una inversión puede parecer rentable y, al mismo tiempo, inmovilizar dinero durante mucho tiempo o generar la mayor parte de sus ganancias al final. Para ir más allá de una simple comparación entre coste y beneficio final, tres indicadores son especialmente útiles: el valor actual neto (VAN), la tasa interna de retorno (TIR) y el período de recuperación.
Bethemesh ofrece una calculadora de VAN, una calculadora de TIR y una calculadora del período de recuperación para estudiar los mismos flujos desde tres perspectivas complementarias.
Un proyecto, tres preguntas diferentes
Supongamos una inversión inicial de 10.000 € seguida de cuatro flujos anuales de 3.000 €, 3.500 €, 4.000 € y 4.500 €.
La suma de los flujos alcanza 15.000 €, pero ese total no responde a todas las preguntas. Un euro recibido dentro de cuatro años no tiene necesariamente el mismo valor económico que un euro disponible hoy.
El VAN pregunta: ¿cuánto valor crea hoy el proyecto después de aplicar una tasa de descuento? La TIR pregunta: ¿qué tasa de rentabilidad implican estos flujos? El período de recuperación pregunta: ¿cuánto tiempo hace falta para recuperar la inversión inicial?
VAN: medir el valor creado hoy
El VAN descuenta cada flujo futuro y resta la inversión inicial:
VAN = − inversión inicial + suma de los flujos descontados
Para un período t y una tasa r:
Flujo descontado = flujo / (1 + r)^t
Un VAN positivo significa que, con la tasa elegida, el valor actual de los flujos supera la inversión inicial. Un VAN negativo indica lo contrario.
La tasa de descuento es por tanto decisiva. Puede representar una rentabilidad mínima exigida, un coste de capital u otra tasa de comparación adecuada. La calculadora de VAN permite modificarla y observar su efecto período a período.
TIR: encontrar la rentabilidad implícita
La TIR es la tasa de descuento que hace que el VAN sea igual a cero:
VAN(TIR) = 0
Expresa como porcentaje la rentabilidad asociada a una serie de flujos. Puede compararse con una rentabilidad mínima exigida cuando las hipótesis y los períodos son coherentes.
La calculadora de TIR busca esa tasa a partir de la inversión inicial y los flujos futuros.
Existe una limitación importante: ciertas series de flujos, especialmente cuando cambian de signo varias veces, pueden producir varias soluciones matemáticas o hacer ambiguo un único valor de TIR. No conviene forzar un resultado único cuando los flujos no lo permiten.
Período de recuperación: cuándo se recupera la inversión
El período de recuperación acumula los flujos hasta compensar la inversión inicial.
Con 10.000 € invertidos y los flujos del ejemplo, el acumulado alcanza 6.500 € tras dos períodos y supera 10.000 € durante el tercero. La recuperación se produce entre ambas fechas.
La calculadora del período de recuperación distingue entre recuperación simple y descontada. La versión descontada aplica una tasa y suele producir un plazo mayor cuando esta es positiva.
Es un indicador intuitivo para valorar la rapidez con la que vuelve el capital, pero no mide por sí solo toda la rentabilidad y puede ignorar los flujos posteriores a la recuperación.