El peso es una medida sencilla: indica la masa total de tu cuerpo en un momento determinado. Sin embargo, no dice de qué está formada esa masa. Dos personas con la misma altura y el mismo peso pueden tener proporciones muy distintas de grasa corporal, tejidos magros, agua o masa muscular.
Eso es precisamente lo que intenta describir la composición corporal. No sustituye al peso ni al IMC: añade otra perspectiva que ayuda a entender por qué una misma cifra en la báscula puede corresponder a composiciones corporales diferentes.
¿De qué está compuesto el peso corporal?
En un modelo sencillo de dos compartimentos, el peso puede dividirse en dos grandes componentes:
- la masa grasa, que corresponde a la masa de los lípidos corporales;
- la masa libre de grasa, a menudo denominada masa magra, que incluye todo lo que no es grasa.
Esta segunda categoría es mucho más amplia que los músculos. Incluye el agua corporal, las proteínas, los minerales óseos y los órganos. Por eso masa magra y masa muscular no son sinónimos.
Para profundizar en esta diferencia, consulta Masa magra: definición, cálculo y diferencia con la masa muscular.
¿Por qué puede engañar el peso por sí solo?
Imagina a dos adultos de la misma altura que pesan 75 kg. Si uno tiene 15 kg de masa grasa y el otro 25 kg, su peso es idéntico pero su composición corporal no.
También puede ocurrir lo contrario: una persona puede perder grasa y ganar masa magra al mismo tiempo. En ese caso, la báscula puede cambiar poco aunque la composición corporal sí haya cambiado.
Esto no significa que haya que ignorar el peso. Sigue siendo un dato fácil de medir y útil en muchos contextos. Simplemente no hay que pedirle información que no contiene.
Masa grasa: un porcentaje y una cantidad
El porcentaje de grasa corporal expresa qué parte del peso total se atribuye a la grasa.
Una persona de 80 kg con una estimación del 20 % de grasa corporal tendría, matemáticamente, unos 16 kg de masa grasa y 64 kg de masa libre de grasa.
El porcentaje y los kilogramos responden, por tanto, a dos preguntas distintas. El primero indica una proporción; los segundos, una cantidad estimada.
Nuestra guía sobre el porcentaje de grasa corporal explica esta diferencia y las precauciones necesarias al interpretarlo.
También puedes utilizar la calculadora de grasa corporal para obtener una estimación a partir de medidas corporales.
Masa magra no significa masa muscular
Un error frecuente consiste en interpretar «60 kg de masa magra» como «60 kg de músculos». No es correcto.
La masa magra incluye distintos tejidos y compartimentos. Incluso cuando un método estima correctamente la masa libre de grasa total, no mide automáticamente la cantidad de músculo esquelético.
La calculadora de masa magra utiliza ecuaciones antropométricas para proporcionar una estimación a partir de datos sencillos. El resultado debe entenderse como una estimación de masa magra, no como una medición directa de los músculos.
¿Por qué relacionar algunas masas con la altura?
El peso y las masas corporales dependen en parte de la estatura. Una persona alta puede tener de forma natural más masa magra que una persona más baja.
El FFMI (Fat-Free Mass Index) y el FMI (Fat Mass Index) responden a este problema dividiendo respectivamente la masa magra y la masa grasa por la altura al cuadrado. Su construcción recuerda a la del IMC, pero en lugar de utilizar el peso total separan sus dos grandes componentes.
La guía FFMI y FMI: entender los índices de masa magra y masa grasa explica su cálculo y sus diferencias con el IMC. Para calcularlos directamente, utiliza la calculadora de FFMI y FMI.
¿Cómo se puede conocer la composición corporal?
No existe un único método universal. Las técnicas van desde simples perímetros corporales hasta la bioimpedancia, los pliegues cutáneos o la DXA. No todas observan las mismas propiedades del cuerpo y algunas se basan en modelos o ecuaciones predictivas.
Por eso es normal que dos métodos den resultados diferentes en una misma persona. Para un seguimiento a lo largo del tiempo, la coherencia del protocolo puede ser tan importante como la cifra aislada.
Nuestra comparación de métodos para medir la grasa corporal explica qué estima realmente cada enfoque.
Observa la evolución, no una cifra aislada
Las estimaciones de composición corporal pueden variar por muchos motivos: cambios reales en los tejidos, hidratación, glucógeno, contenido digestivo, condiciones de medición o método utilizado.
Una estimación del 18 % seguida de otra del 19 % no significa automáticamente que una persona haya ganado realmente un punto porcentual de grasa. Antes de sacar conclusiones conviene observar el método, las condiciones de medición y la tendencia de varias mediciones.
Esta prudencia es especialmente importante con las básculas de bioimpedancia y las ecuaciones basadas en perímetros.
En resumen
El peso es una medida global. La composición corporal intenta explicar qué hay detrás de esa cifra distinguiendo, entre otros componentes, la masa grasa y la masa magra.
Para recorrer la colección en orden:
- comprender el porcentaje de grasa corporal;
- comparar los métodos para estimarlo;
- entender la masa magra;
- descubrir el FFMI y el FMI;
- entender de dónde viene el famoso FFMI de 25.
Fuentes
- Marra M. et al., Assessment of Body Composition in Health and Disease Using Bioelectrical Impedance Analysis (BIA) and Dual Energy X-Ray Absorptiometry (DXA): A Critical Overview, 2019.
- VanItallie T.B. et al., Height-normalized indices of the body’s fat-free mass and fat mass: potentially useful indicators of nutritional status, 1990.
- Ackland T.R. et al., revisiones metodológicas sobre las técnicas actuales de evaluación de la composición corporal.