Ir al contenido principal
Bethemesh
ReferenciaHistoria de la informáticaPrincipiante

Colossus: Tommy Flowers y el descifrado electrónico

Cómo Tommy Flowers y los equipos de Bletchley Park crearon Colossus para analizar Lorenz: cintas perforadas, circuitos y programación especializada.

Publicado el 30 de octubre de 2026Lectura : 12 minPor Yann Bastien
Mostrar el índice
  1. Lorenz y Enigma planteaban problemas distintos
  2. Reconstruir una estructura sin haber visto la máquina
  3. Qué buscaba Colossus en un mensaje
  4. De Heath Robinson a la propuesta electrónica de Flowers
  5. El problema de sincronizar dos cintas
  6. La experiencia de las telecomunicaciones
  7. Por dentro: leer, generar secuencias y contar
  8. 1. Leer el mensaje en una cinta perforada
  9. 2. Generar las secuencias de prueba
  10. 3. Contar y señalar resultados interesantes
  11. Programar sin un programa almacenado
  12. Mark I y Mark II: mejoras durante su uso operativo
  13. Las operadoras y el trabajo de toda la organización
  14. Importancia estratégica y décadas de secreto
  15. Qué lugar ocupa Colossus entre los primeros ordenadores
  16. Preguntas frecuentes
  17. ¿5.000 caracteres por segundo equivalen a 5.000 mensajes?
  18. ¿Un resultado estadístico podía resultar engañoso?
  19. ¿Se puede comparar su velocidad con la de un ordenador actual?
  20. ¿Qué diferencia hay entre Colossus y ENIAC?

En febrero de 1944, en Bletchley Park, una máquina electrónica empezó a acelerar una tarea de la que dependía la lectura de comunicaciones militares alemanas: identificar ajustes plausibles del cifrado Lorenz. La máquina, Colossus, no entregaba por sí sola el texto descifrado. Realizaba pruebas lógicas y recuentos que permitían avanzar mucho más deprisa a los criptoanalistas.

Su principal diseñador, Tommy Flowers, procedía de la ingeniería telefónica. Junto con los equipos del Post Office y de Bletchley Park, demostró que un gran conjunto de componentes electrónicos podía funcionar con la fiabilidad necesaria para un uso operativo.

Por eso Colossus ocupa un lugar destacado entre las primeras máquinas electrónicas digitales programables. Para entender su importancia, conviene precisar qué calculaba, cómo se configuraba y por qué seguía siendo una máquina especializada.

Lorenz y Enigma planteaban problemas distintos

Durante la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas armadas alemanas utilizaron varios sistemas de cifrado. Sus señales no eran las mismas, ni se podían analizar todos con las mismas máquinas y métodos.

Sistema Comunicaciones utilizadas Máquina británica relacionada
Enigma Numerosos mensajes militares, incluidos los transmitidos en código morse La Bombe electromecánica ayudaba a buscar los ajustes.
Lorenz SZ40/SZ42 Comunicaciones de alto nivel por teletipo Colossus aceleraba una parte del análisis del cifrado.

Un teletipo transmite caracteres representados mediante señales eléctricas y puede imprimirlos en el extremo receptor. Lorenz combinaba esas señales con una secuencia generada por un mecanismo de doce ruedas. En Bletchley Park, el sistema Lorenz y sus comunicaciones recibían el nombre de Tunny.

La diferencia es importante: Colossus no era simplemente una Bombe más rápida. La biografía de Alan Turing explica su contribución a los trabajos sobre Enigma; el diseño electrónico de Colossus correspondió a Flowers y a sus colaboradores.

Reconstruir una estructura sin haber visto la máquina

Los británicos empezaron a comprender Lorenz sin disponer de un ejemplar alemán. John Tiltman logró un avance decisivo al analizar mensajes cifrados con los mismos ajustes. Después, Bill Tutte reconstruyó la estructura lógica del sistema a partir de las regularidades observadas.

Aquello hizo posible un ataque metódico, pero no eliminó el enorme volumen de operaciones. Todavía había que buscar los ajustes empleados en cada mensaje y aprovechar los resultados.

Dos equipos desempeñaban funciones complementarias. La Testery, dirigida por Ralph Tester, trabajaba en el descifrado de Tunny. La Newmanry, al mando de Max Newman, desarrollaba formas de mecanizar algunas búsquedas. Newman no pretendía construir una máquina que entendiera alemán, sino automatizar operaciones repetitivas definidas por los criptoanalistas.

Las máquinas Tunny británicas, que reproducían el funcionamiento del sistema de cifrado, también intervenían en la obtención del texto descifrado. Colossus era un eslabón de una cadena de trabajo, no la cadena completa. El museo explica las diferencias entre estos equipos y sus funciones.

Qué buscaba Colossus en un mensaje

El cifrado transforma el aspecto de un texto. Aun así, los métodos desarrollados en Bletchley Park permitían revelar regularidades estadísticas útiles mediante determinadas combinaciones de señales.

Colossus recorría los caracteres cifrados, los combinaba con secuencias que representaban hipótesis sobre las ruedas de Lorenz y contaba cuántas veces se cumplía una condición elegida. Según la prueba, un recuento inusualmente alto o bajo podía señalar un ajuste prometedor.

Para hacerte una idea, imagina un experimento simplificado: probar varios ajustes con los mismos datos y comparar las puntuaciones. Un resultado que destaca merece atención, pero aún hay que comprobarlo. Esta imagen ilustra el enfoque estadístico sin reproducir las fórmulas reales del ataque.

La explicación técnica de Ben North para la Computer Conservation Society describe, entre otras cosas, la búsqueda de las posiciones iniciales de las ruedas llamadas chi. Los métodos reales aprovechaban la estructura específica de Lorenz; no consistían en probar indiscriminadamente todas las combinaciones posibles.

De Heath Robinson a la propuesta electrónica de Flowers

El problema de sincronizar dos cintas

Una máquina anterior, Heath Robinson, entró en servicio en 1943. Comparaba la información de dos cintas perforadas: una representaba el mensaje interceptado y la otra contenía las secuencias utilizadas en las pruebas.

Mantenerlas sincronizadas era difícil. Si sus posiciones se desfasaban, el cálculo comparaba pares de datos equivocados. Por tanto, no bastaba con trabajar deprisa: había que conservar una alineación fiable durante todo el proceso.

Flowers propuso generar las secuencias necesarias electrónicamente, dentro de la máquina. Así solo quedaba por leer la cinta del mensaje. Desaparecía el problema de sincronizar dos cintas, aunque seguían existiendo las limitaciones de la lectura del papel.

La experiencia de las telecomunicaciones

Flowers trabajaba en el centro de investigación del General Post Office en Dollis Hill, en Londres. Su experiencia con equipos telefónicos le había familiarizado con las válvulas electrónicas, también llamadas tubos de vacío.

Estos componentes podían controlar señales sin esperar a que se moviera un contacto mecánico. Permitían realizar operaciones con rapidez, pero también generaban dudas: ¿cómo mantener en funcionamiento una máquina con tantas válvulas durante largos periodos?

Flowers defendió un diseño estable basado en su experiencia, entre otras cosas evitando encendidos y apagados repetidos. Las válvulas no se volvían infalibles: la fiabilidad también dependía de los circuitos, la alimentación, las pruebas y el mantenimiento.

Colossus fue un trabajo colectivo. Harry Fensom y Don Horwood volvieron a montar el primer modelo en Bletchley Park. Allen Coombs tuvo después un papel importante en el desarrollo del Mark II. Flowers dirigía el diseño electrónico, mientras que las necesidades y los métodos se concretaban en el diálogo con los criptoanalistas.

Por dentro: leer, generar secuencias y contar

Seguir el recorrido de los datos ayuda a entender la máquina sin examinar todos sus circuitos.

Cinta perforada, lectura fotoeléctrica, circuitos electrónicos, recuento y resultados que deben examinar los criptoanalistas.

Esquema funcional simplificado: las flechas indican las etapas del tratamiento, no la disposición física exacta de los componentes. Los conmutadores y las conexiones determinan qué pruebas se realizan.

1. Leer el mensaje en una cinta perforada

Los caracteres cifrados se representaban en una cinta de papel con cinco posiciones binarias por carácter: cada posición podía tener un agujero o carecer de él. Las combinaciones de esos dos estados codificaban la información. La cinta contenía, por tanto, el mensaje cifrado y no el programa de la máquina.

La cinta formaba un bucle y pasaba por un lector fotoeléctrico. La luz que atravesaba los agujeros permitía generar señales eléctricas. La lectura alcanzaba unos 5.000 caracteres por segundo; la cinta también proporcionaba el ritmo con el que se sincronizaban las operaciones.

2. Generar las secuencias de prueba

Los circuitos reproducían las secuencias asociadas a las ruedas según los ajustes preparados para la búsqueda. Así se podían contrastar los mismos caracteres cifrados con distintas hipótesis sin fabricar una cinta nueva para cada una.

Los datos de entrada y los ajustes tenían funciones diferentes: la cinta aportaba el material que se analizaba; las conexiones y los conmutadores determinaban qué comprobaba la máquina.

3. Contar y señalar resultados interesantes

Los circuitos lógicos combinaban las señales y los contadores acumulaban los resultados. Los ajustes y las puntuaciones considerados interesantes podían imprimirse para que los equipos los examinaran.

Relacionar cada puntuación con las posiciones probadas permitía comparar las pistas y continuar la investigación. La impresión conectaba el cálculo electrónico con su aprovechamiento por parte de los criptoanalistas.

Programar sin un programa almacenado

Colossus se preparaba mediante conmutadores, clavijas y conexiones. Se elegían las operaciones lógicas y los recuentos adecuados para cada búsqueda. Había una flexibilidad real: la máquina no estaba limitada a repetir siempre una única prueba inalterable.

Sin embargo, esa programación dependía de un equipo especializado. La máquina no recibía una secuencia general de instrucciones guardada en memoria y modificable como los datos de un programa moderno. No estaba concebida para pasar libremente del criptoanálisis a la contabilidad o a la simulación científica.

Conviene distinguir cuatro conceptos:

Concepto Qué significa en Colossus
Electrónico Las operaciones rápidas se realizaban con circuitos de válvulas, pero seguía habiendo piezas mecánicas y relés.
Digital La información se representaba mediante estados diferenciados, incluidos valores binarios, en lugar de una magnitud que variara de forma continua.
Programable Las conexiones y los conmutadores permitían configurar distintos tratamientos dentro de su especialidad.
Programa almacenado No describe a Colossus: no guardaba un programa general de instrucciones en memoria.

La máquina de Turing, en cambio, es un modelo matemático de la computación. Que en ambos casos se hable de una cinta no convierte a Colossus en una realización física de ese modelo: aquí el papel transportaba un mensaje cifrado por un dispositivo construido para analizarlo.

Mark I y Mark II: mejoras durante su uso operativo

Las primeras pruebas satisfactorias se realizaron en Dollis Hill a finales de 1943. Después, Colossus fue trasladado y montado de nuevo en Bletchley Park en enero de 1944.

La entrada del 29 de febrero de 1944 del diario de guerra del Post Office indica que estaba listo para funcionar el 5 de febrero de 1944. A continuación describe su uso diario y las mejoras en curso. Separar las pruebas, la instalación y la explotación permite entender por qué las fechas de 1943 y 1944 aparecen en la historia de sus comienzos.

Versión Hito Principal avance
Mark I En funcionamiento en febrero de 1944; unas 1.500 válvulas Primera aplicación operativa del diseño.
Mark II Entró en servicio por primera vez el 1 de junio de 1944; unas 2.400 válvulas Más posibilidades de tratamiento y de procesamiento en paralelo.

Las cifras de válvulas son aproximadas. Algunas descripciones redondean a 2.500 las de los modelos más desarrollados. Sirven para apreciar la escala de la instalación, no para equiparar cada válvula con una instrucción ejecutada.

El procesamiento en paralelo permitía tratar varios casos a la vez. Un mayor rendimiento no significaba necesariamente que el papel circulara más deprisa. También se investigaban los patrones de las ruedas, no solo sus posiciones iniciales: el diario del Post Office ya menciona ese trabajo en febrero de 1944. Los métodos y los equipos evolucionaban según las necesidades del criptoanálisis.

Al terminar la guerra había diez Colossus en servicio. El primero no quedó como un experimento aislado: dio paso a una serie de equipos que se utilizaron de forma efectiva.

Las operadoras y el trabajo de toda la organización

Entre quienes manejaban Colossus había integrantes del Women’s Royal Naval Service, conocidas como Wrens. Hacían posibles las sucesivas ejecuciones: cargaban las cintas, aplicaban los ajustes, vigilaban el funcionamiento y recogían las salidas. Construir los circuitos era solo una parte del trabajo necesario para analizar mensajes a diario.

En su testimonio recogido por ABC en 2015, Joanna Chorley describió, entre otras tareas, la colocación de las cintas y la comprobación de las conexiones. El National Museum of Computing recuerda su curiosidad técnica y sus conversaciones con los ingenieros. Estos recuerdos muestran a personas que suelen quedar fuera de los relatos centrados únicamente en los diseñadores.

También eran esenciales los equipos de interceptación de radio, preparación de cintas, descifrado y mantenimiento, así como quienes aprovechaban la información obtenida. Un error de transcripción, un ajuste incorrecto o una avería podían comprometer un trabajo que, por lo demás, estuviera bien hecho. La organización importaba tanto como la velocidad de la máquina.

Importancia estratégica y décadas de secreto

Leer comunicaciones de alto nivel ayudaba a los Aliados a comprender las intenciones y la organización del adversario. Colossus aceleraba una parte de esa labor dentro de un esfuerzo de inteligencia mucho más amplio. Sería engañoso atribuirle por sí solo el éxito del desembarco de Normandía o una cantidad exacta de meses de guerra evitados.

El secreto continuó después de 1945. Ocho de las diez máquinas fueron destruidas tras la guerra; las otras dos se conservaron para tareas de inteligencia hasta la década de 1960, según el GCHQ. Quienes habían participado seguían sujetos a sus obligaciones de confidencialidad.

Las primeras informaciones oficiales se hicieron públicas en 1975, como recuerda el National Museum of Computing. Las investigaciones del historiador de la informática Brian Randell contribuyeron al reconocimiento de Colossus y de sus equipos. Eso no significó que toda la documentación pasara a estar disponible de inmediato: el conocimiento del proyecto se fue construyendo poco a poco.

El secreto limitó su presencia en la historia pública y la difusión abierta de sus técnicas, pero no borró la experiencia de quienes habían trabajado en él. Se pueden reconocer esas transferencias de conocimientos sin presentar cada ordenador de posguerra como descendiente directo de Colossus.

A partir de la década de 1990, Tony Sale y un equipo de voluntarios emprendieron una reconstrucción a partir de documentos fragmentarios y testimonios. La máquina resultante se conserva en el National Museum of Computing, en el Block H de Bletchley Park. Es una reconstrucción, no un original que haya llegado intacto desde la guerra.

Qué lugar ocupa Colossus entre los primeros ordenadores

La expresión «primer ordenador» esconde varios criterios: tecnología electrónica o electromecánica, capacidad de programación, uso especializado o general y programa externo o almacenado en memoria.

Colossus suele reconocerse como el primer ordenador electrónico digital programable, con una programación limitada a su ámbito. Esa descripción precisa es más útil que atribuirle un «primer puesto» sin matices. Uno de sus grandes logros fue hacer funcionar un tratamiento electrónico rápido y configurable a gran escala, en condiciones operativas reales.

El Z3 de Konrad Zuse muestra otra vía, electromecánica. ENIAC representa, en cambio, un calculador electrónico de uso general, configurado inicialmente mediante conexiones y conmutadores. Las primeras máquinas de programa almacenado, entre ellas Baby y EDSAC, representan otro cambio: guardar las instrucciones del programa en memoria.

Estas comparaciones describen decisiones y realizaciones distintas, no una secuencia en la que cada equipo se limitara a copiar al anterior. Colossus demuestra que un problema muy especializado puede impulsar una innovación fundamental sin que una sola máquina reúna todos los rasgos del ordenador moderno.

Preguntas frecuentes

¿5.000 caracteres por segundo equivalen a 5.000 mensajes?

No. Ese ritmo se refiere a la lectura de caracteres de la cinta. Un mensaje contiene muchos caracteres y puede requerir varias pasadas para probar distintos ajustes. No es una cifra de mensajes completamente descifrados por segundo.

¿Un resultado estadístico podía resultar engañoso?

Sí. Una puntuación interesante señala una pista que hay que comprobar, no una certeza. Los resultados deben contrastarse con las demás etapas del trabajo criptoanalítico. Por eso la máquina no sustituye los métodos ni los controles de los equipos.

¿Se puede comparar su velocidad con la de un ordenador actual?

Solo si se definen con precisión el mismo trabajo y los mismos datos. La velocidad de lectura, el número de pruebas y el tiempo necesario para descifrar un mensaje completo miden cosas diferentes. Una cifra aislada no permite comparar dos máquinas de forma útil.

¿Qué diferencia hay entre Colossus y ENIAC?

Colossus era una máquina electrónica digital programable especializada en ciertas operaciones de criptoanálisis; ENIAC se diseñó para cálculos numéricos más generales. Sus equipos y configuraciones no permitían, por tanto, los mismos tratamientos. En su configuración inicial, ninguno ejecutaba un programa de instrucciones almacenado en memoria. ENIAC evolucionó después: en 1948 ejecutaba instrucciones codificadas en bancos de conmutadores, sin utilizar para el programa una memoria reescribible como la del Manchester Baby.

¿Te ha resultado útil este artículo?

Fuentes y referencias

  1. The National Museum of Computing — Colossus: características y contexto histórico (se abre en una pestaña nueva)Página en inglés
  2. The National Museum of Computing — Tunny and Heath Robinson: máquinas y funciones (se abre en una pestaña nueva)Página en inglés
  3. The National Museum of Computing — Colossus & the Breaking of Lorenz, exposición en línea (se abre en una pestaña nueva)Página en inglés
  4. Computer Conservation Society — Ben North: análisis estadístico y reconstrucción con FPGA, Resurrection 85 (2019) (se abre en una pestaña nueva)Página en inglés
  5. National Security Agency — Cryptology’s Role in the Early Development of Computer Capabilities in the United States, sección Colossus, pp. 8–11 (se abre en una pestaña nueva)Página en inglés
  6. BT Archives — Diario de guerra del Post Office, volumen 2, entrada del 29 de febrero de 1944 (p. 59 del PDF) (se abre en una pestaña nueva)Página en inglés
  7. The National Museum of Computing — Tony Sale, The Colossus Rebuild Project: relato de la reconstrucción (se abre en una pestaña nueva)Página en inglés
  8. Computer History Museum — Breaking the Code: Colossus, Enigma y las Wrens (se abre en una pestaña nueva)Página en inglés
  9. Computer History Museum — Programming the ENIAC: configuración inicial y cambios de 1948 (se abre en una pestaña nueva)Página en inglés
  10. The National Museum of Computing — Joanna Chorley, operadora de Colossus (se abre en una pestaña nueva)Página en inglés
  11. ABC — Testimonio de Joanna Chorley sobre su trabajo con Colossus (2015) (se abre en una pestaña nueva)Página en inglés
  12. GCHQ — GCHQ celebrates 80 years of Colossus: secreto y destino de las máquinas (2024) (se abre en una pestaña nueva)Página en inglés
  13. The National Museum of Computing — Uncovering Colossus: las investigaciones de Brian Randell (se abre en una pestaña nueva)Página en inglés
BiografíaHistoria de la informáticaPrincipiante

Alan Turing: el matemático que dio forma al cálculo

Descubre el trabajo de Alan Turing sobre la computabilidad, su papel en Bletchley Park, sus diseños de ordenadores y su contribución fundacional a la inteligencia artificial.

31 de julio de 202617 min
ReferenciaHistoria de la informáticaPrincipiante

ENIAC: construir y programar un gigante electrónico

Cómo ENIAC se convirtió en un calculador electrónico de uso general: Eckert, Mauchly, seis programadoras, cálculo decimal y cambios de programación en 1948.

31 de octubre de 202612 min