El ratio de endeudamiento mide qué parte de los ingresos mensuales que has decidido considerar ya está comprometida con vivienda y deudas. La fórmula es sencilla; lo importante es qué incluyes y cómo interpretas el resultado.
La calculadora de ratio de endeudamiento separa ingresos, vivienda y otras deudas. Muestra el peso de la vivienda, el ratio total, el ingreso que queda después de los compromisos y el margen matemático hasta un umbral configurable.
Fórmula básica
Ratio de endeudamiento = Compromisos mensuales / Ingresos mensuales × 100
Con 3.000 € de ingresos y 900 € de compromisos, el resultado es 30 %. El cálculo no plantea dificultad; la calidad de la simulación depende de que ingresos y pagos estén definidos de forma consistente.
Qué ingresos utilizar
Para planificación personal, parte de los ingresos regulares que quieras comparar con tus obligaciones. Si una parte es variable, crea dos escenarios: uno prudente sin ella y otro que la incorpore.
No se trata de imitar las reglas exactas de un banco. Una entidad puede valorar de forma distinta bonus, alquileres, ingresos recientes o variables. La simulación sirve para comprender tu propio presupuesto y comparar hipótesis.
Qué deudas y gastos incluir
La herramienta separa vivienda y otras deudas. En vivienda puedes incluir alquiler o hipoteca y los costes recurrentes que quieras reservar en el análisis. Dividirlos entre los ingresos produce el ratio de vivienda.
Después se añaden las cuotas de tarjetas o crédito revolving, coche, estudios, préstamos personales y otras obligaciones. La suma de todo ello se utiliza para el ratio total.
Esta separación ayuda a detectar qué componente está elevando el porcentaje.
Ratio de vivienda y ratio total
Con 4.000 € de ingresos, 1.000 € de vivienda y 400 € de otras deudas, el ratio de vivienda es 25 % y el total 35 %.
No son dos nombres para el mismo indicador. El primero aísla el alojamiento; el segundo refleja el conjunto de compromisos incluidos. La calculadora muestra ambos.
No existe un umbral universal
Un porcentaje de referencia puede ser útil para planificar, pero no existe un único límite válido para todos los países, productos y entidades.
Por eso el umbral de Bethemesh es editable. Permite preguntar cuánto margen quedaría bajo una hipótesis determinada sin convertir esa hipótesis en un veredicto bancario.
Una decisión real puede valorar estabilidad de ingresos, ahorro, historial crediticio, garantías, composición del hogar y muchos otros factores.
El ingreso restante importa
Dos hogares pueden tener un 30 % de endeudamiento y disponer de cantidades muy distintas después de pagar sus compromisos. Con 2.000 € de ingresos quedarían 1.400 €; con 6.000 €, 4.200 €.
El porcentaje es idéntico, pero la situación no. Por eso la herramienta muestra también el ingreso mensual restante. No es un presupuesto de coste de vida, pero evita interpretar el ratio aislado.
Cómo se calcula el margen hasta el umbral
Si eliges un 35 % como referencia:
Compromisos al umbral = Ingresos × 35 %
La calculadora resta los compromisos actuales. Si el resultado es positivo, representa el margen matemático antes del umbral elegido. Si ya estás por encima, no inventa una capacidad adicional.
Este dato resulta útil antes de estudiar una hipoteca, porque ofrece una primera aproximación a la cuota nueva que podrías querer probar.
Qué ocurre al añadir un préstamo
Con 3.500 € de ingresos y 700 € de compromisos, el ratio es 20 %. Una nueva cuota de 500 € eleva los compromisos a 1.200 €, aproximadamente un 34,3 %.
Puedes utilizar este enfoque para comparar situaciones: mantener un préstamo de coche, esperar a que termine o probar distintas cuotas futuras.
Para una compra de vivienda, la calculadora de capacidad hipotecaria lleva el análisis un paso más allá y convierte la cuota disponible en capital según tipo y plazo.
Endeudamiento y capacidad hipotecaria no son lo mismo
El ratio describe una relación mensual. La capacidad hipotecaria intenta estimar qué capital puede financiar una cuota. Para pasar de una medida a otra necesitas tipo de interés, duración y, para el presupuesto de compra, entrada.
Por eso las herramientas se complementan: primero analiza el endeudamiento, después estima la capacidad hipotecaria y finalmente estudia un capital concreto con la calculadora de préstamo.
Errores habituales
No mezcles periodos: convierte ingresos y deudas a la misma base mensual. No elimines una deuda solo porque terminará pronto; calcula la situación actual y luego un segundo escenario sin ella. Y no confundas estar por debajo de un umbral con tener un presupuesto cómodo.
El dinero restante y tus gastos reales son tan importantes como el porcentaje.
Cómo utilizar bien el resultado
Introduce primero la situación actual y revisa vivienda, otras deudas, ratio total e ingreso restante. Después cambia una sola hipótesis cada vez. Así sabrás qué factor explica la diferencia.
Mantén también un escenario prudente. Un simulador es más útil para medir margen y sensibilidad que para buscar exclusivamente el máximo posible.
En resumen
El ratio de endeudamiento es útil cuando sus componentes son transparentes. Comprueba qué ingresos has usado, separa vivienda de otras deudas y lee siempre el ingreso restante junto al porcentaje.
Empieza con la calculadora de ratio de endeudamiento, continúa con la guía de capacidad hipotecaria y analiza después cualquier financiación concreta con la calculadora de préstamo.